Nos conocimos al final del verano de 2021, cuando Devon organizó una cena en su casa. Como si fuera un presagio, lo primero que Mayaris notó al entrar a la casa de Devon fue una chiva colombiana.
Después de un año de amistad, lo que comenzó como una estadía de dos semanas se convirtió en una vida entera.
Al terminar su doctorado, Mayaris aceptó la oferta de Devon de quedarse en su casa mientras ella conseguía trabajo durante dos semanas. Sin embargo, las conversaciones alrededor de las cenas se volvieron más y más largas; las caminatas junto al río Rivanna se hicieron más divertidas; y el conocimiento de los árboles de Mayaris creció de manera exponencial, al igual que el español de Devon. Sobra decir que Mayaris se quedó en la casa de Devon por más de dos semanas.
Devon fue la primera en ser alcanzada por una flecha de Cupido. Con toda la fuerza y valentía que puede dar una sesión de sauna, Devon le reveló a Mayaris sus sentimientos. A lo cual Mayaris no correspondió inicialmente e intentó ignorar todos los árboles (dogwoods y oaks) que se encontraba al caminar por DC y Virginia. Como negar lo evidente es una misión imposible, Mayaris reconoció que sus sentimientos por Devon habían cambiado y, como si fuera parte de una telenovela, le confesó a Devon que había perdido su tranquilidad y se atrevió a darle el primer beso.
Después de dos años de noviazgo, inspirada por un día de nieve y otra caminata junto al río Rivanna, con una rama en forma de anillo, Devon le propuso a Mayaris que se casaran. El 28 de marzo de 2025, con una temperatura perfecta y bajo un árbol de cereza floreciendo, dimos el sí. El primero de agosto de 2026, confirmaremos ese sí frente a ustedes —nuestra familia y amigos más queridos. Esta es nuestra historia y esperamos con mucha emoción que formen parte de ella.
~~~
We met at the end of the Summer 2021, when Devon hosted a dinner at her home. As if it were an omen, the first thing Mayaris noticed when she entered Devon’s house was a Colombian chiva.
After a year of friendship, what started as a two-week stay turned into a lifetime.
When she finished her doctorate, Mayaris accepted Devon’s offer of staying at her house while she searched for a job - for two weeks. However, the conversations at dinner became longer and longer, the walks along the Rivanna River became more enjoyable, and Mayaris’s knowledge of trees grew exponentially, along with Devon’s Spanish skills. Needless to say, Mayaris stayed in Devon’s house longer than two weeks.
Devon was the first to get struck by Cupid’s arrow. With all the force and courage that a sauna session can give, Devon revealed her feelings to Mayaris. To which Mayaris did not reciprocate initially, and tried to ignore all the trees (dogwoods and oaks) that she encountered while walking around DC and Virginia. Because denying the obvious is a mission impossible, Mayaris recognized that her feelings for Devon had changed, and, as if she were part of a telenovela, confessed to Devon that she had lost her peace of mind and dared to give her their first kiss.
After two years of dating, inspired by a snowday and another walk by the Rivanna River, with a twig in the shape of a ring, Devon proposed to Mayaris. On March 28, 2025, on a perfect day beneath a cherry tree in bloom, we said yes. The first day of August, 2026, we will confirm that yes in front of you all - our family and closest friends. This is our story, and we can’t wait for you to be a part of it.